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Nuestra escuela y la comunidad de creyentes que laboramos en la tarea educativa de ésta, aceptamos la revelación de Dios en las Sagradas Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento. Confesamos la fe cristiana resumida en expresiones históricas de la Iglesia, como lo son el Credo Apostólico y el Niceno. Nos reafirmamos en las siguientes doctrinas que consideramos medulares para entender y proclamar el Evangelio y la vida cristiana en obediencia al Señorío de Jesucristo:
1. La soberanía y la gracia de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo en la creación, la revelación, la redención y el juicio final.
2. La inspiración divina de las Sagradas Escrituras, su consecuente confiabilidad y suprema autoridad en todo asunto de fe y conducta.
3. La pecaminosidad y culpabilidad universal de la naturaleza humana desde la caída, la cual nos puso bajo la ira y la condenación de Dios.
4.El sacrificio expiatorio del Hijo de Dios encarnado como el único medio para efectuar la redención de la culpa, el castigo y el poder del pecado.
5.La justificación del pecador por la gracia de Dios y unicamente por la fe en Cristo crucificado y resucitado de entre los muertos.
6.La presencia y obra iluminadora, regeneradora y santificadora del Espíritu Santo en el creyente.
7.La unidad y sacerdocio común de todos los creyentes verdaderos, quienes constituyen la Iglesia universal, el Cuerpo del cual Cristo es la cabeza.
8.La expectativa del regreso personal del Señor Jesucristo.
El cuerpo docente de nuestra Escuela se suscribe anualmente a estas Bases Teológicas, firmando un documento a tales efectos.
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